miércoles, 12 de septiembre de 2012

¿He vuelto?

Antes de nada quiero hacer notar que el título de esta entrada está en modo interrogativo.

¿Qué ocurre? He eliminado la última red social que me quedaba: Twitter.

Ya os explicaré el porqué de eliminar mi cuenta de twitter así como del resto de redes sociales que tuve.

El caso es que la cuenta de twitter me la hice para promocionar el blog, luego me enganché y del blog me olvidé por completo. Así que, ahora que no tengo cuenta en ninguna red social, es fácil que volváis a verme por aquí bastante a menudo de nuevo, o a lo mejor empiezo un nuevo blog desde cero, no prometo nada, de ahí la pregunta.

161803398874... @ElComechotos (en twi... ah, no... nada, nada).

Besos y abrazos para: @WillHunting2

viernes, 9 de marzo de 2012

#KONY2012

Hace meses que no escribo por falta de tiempo, y si he decidido gastar (que no perder) 5 minutos en escribir estas líneas es porque lo considero importante. Solo dos cosas:

Un vídeo:


Y un enlace: www.kony2012.com

Difundidlos.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Cristina Kirchner en el G20

Pues como ya hice con la entrada de Alberto Garzón, esta vez tampoco voy a entrar a valorar nada. Espero que lo veáis y que cada uno saque sus propias conclusiones.


Vídeo sacada de este twit de @kurioso

Saludos.

martes, 1 de noviembre de 2011

Humor VIII: Álgebra y cuerpos


La historia reciente de mi vida se resume en que llegué a la Universidad con 18 años y más caliente que el pico de una plancha viendo las pedazo de tías que había por allí, y van y en la primera clase que tengo me dice el de álgebra básica que un [b]cuerpo[/b] es una estructura algebraica con dos operaciones llamadas suma y producto y que cumplen las propiedades asociativa, conmutativa y distributiva, unos elementos neutros que son únicos en cada una de esas operaciones, elemento opuesto para la suma, elemento inverso para la multiplicación excepto para el cero, y nada más.
Como no me enteré muy bien, me fui a google, busqué "cuerpo" y me salió esto:



y ya me quedó mucho más claro.

Desde entonces [b]me gustan mucho las matemáticas[/b], y no me refiero a la ciencia.

Eso sí, cada vez que Mari me pide un anillo, yo le doy con los números enteros en la cabeza.

viernes, 16 de septiembre de 2011

El número de oro: vídeo espectacular

El porqué del número 161803398874 lo expliqué en mi primera entrada.
Pero hoy dedico un rato a la razón áurea o número de oro. Tranquilos, no me voy a extender mucho, solo poneros un vídeo que saqué de este twit de @gaussianos. (gaussianos.com)

El vídeo es precioso, sepas o no qué es el número de oro lo vas a disfrutar muchísimo, y la música perfecta para la ocasión. Y si te gustan las matemáticas se te va a caer la baba directamente. No te lo pierdas, son poco más de tres minutos.


Yo he leído MUCHOS artículos sobre el número de oro, pero nunca había visto nada sobre el número de oro en los ángulos y es la parte que más me ha gustado.

Tras el visionado del vídeo, os recomiendo echarle un vistazo a esta página donde explica el vídeo paso a paso: http://www.etereaestudios.com/docs_html/nbyn_htm/about_index.htm

Está en inglés, pero si has visto el vídeo, se entiende perfectamente, porque tiene muchos dibujos que lo explican todo.


Está tanto en inglés como en español.

Gracias Gaussianos.

Un abrazo a todos.
161803398874

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Citas V: papapapapapapapapapapapapa

Como sé que una noticia así se va a extender como la pólvora, quiero que quede constancia de que la inventé yo, hace muuucho tiempo. La cita de hoy es esta, y solo cumple su función en andaluz, lo siento:

"Le voy a regalar una papa pa' papá pa' Papa Noel".
161803398874

No llega, pero a ver quién encuentra una que compita con estas dos: Buffalo, had.

PD: Es mi blog y hago lo que quiero con él.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Las Once Eses del Camino

En homenaje al 11S, y para dar una visión un poco macabra de la situación, os dejo con un relato del grupo EVOHÉ que se incluye en su primer disco, también llamado EVOHÉ.


Relato:

Sí, voy a morir.

Gritos en el avión. Al explicarnos lo que iba a suceder todos han comenzado a gritar enloquecidos. El ser humano... creer la propia vida tan importante... cuánta vanidad. Pero, curiosamente, parecen calmarse cuando dan permiso para llamar por teléfono a los seres queridos. Todo un detalle. Es ciertamente hermoso escuchar estos póstumos mensajes de amor, reconciliación, terror... Doy plácidos sorbos al té, sonriendo embriagado por la belleza del momento. Aunque, al parecer, soy el único que la aprecia. Curiosamente, aquellos que con más desesperación lloran el fin de sus vidas son quienes no disfrutan estos preciosos últimos segundos. Nadie ve más allá de sus ojos. En verdad es un gran final: la multitud que se entera por sorpresa de que faltan escasos minutos para que sus vidas terminen contra su voluntad. Pocos podrían decir lo mismo. Algo muy interesante, sin duda.
Máxime cuando yo soy uno de ellos. Pero el tiempo ya se ha parado para todos. Conocer la inminencia del fin es el fin mismo. Curioso.

Los secuestradores rezan en su extraña lengua y las plegarias se estremezclan con el llanto de los demás. Seres humanos, tan idénticos, y tan separados ante la misma situación. La entonación sinuosa de los cánticos incomprensibles y el desgarrador gritar de la muchedumbre... Qué exquisitez. La señora del asiento contiguo me mira con ojos desorbitados, que se aterran aún más al recoger la sonrisa que les devuelvo. De pronto gira la cabeza de golpe hacia mí y veo un destello de odio en su mirada, que curiosamente la redime por un instante de su propia autocompasión. ¡Ah, el odio..! Cree descubrir en mí a uno de ellos.
Claro; soy uno de ellos, comparto su credo, su sentir, se gesta, y por eso sonrío; por eso no hay terror en mis ojos. No, señora, no. No soy uno de "los malos". Pero me parece bien morir por la causa del otro. Porque ¿qué somos "los buenos"? La tolerancia, el bienhacer, el amor... Maquillaje. Que, como tal, no va más allá de la punta de nuestras narices. Oh, perdón; en su caso, señora, de la punta de sus pestañas.

A mí me agrada morir por el otro. Y no me refiero a mi madre o mi esposa. Eso no es el otro. O es menos otro, mucho menos otro. Esta gente a la que no conozco, cuyas ideas no comparto, con la que no estoy de acuerdo. Y es que yo sólo soy un personaje de esta historia absoluta; unas pocas páginas. Y me complace participar de cualquier modo. Porque si yo escribiera la historia, si yo fuera su autor, si decidiera yo cada uno de mis movimientos... todo sería mucho más vulgar. Por no hablar de lo tedioso.
No, no; déjenme disfrutar el té, que me gusta este final. Déjenme disfrutar de mi enemigo. Es mi hermano, ¿no es cierto?
Déjenme disfrutar de mi hermano y compartir estos últimos momentos con él. Un bello acto de entrega, sí señor. Máxime cuando esta gente se toma la delicadeza de acompañarnos en el incierto tránsito al más allá.

Vaya, parece que nos acercamos a tierra. Antes de lo previsto, por cierto. Aumenta la desesperación entre los pasajeros. Miro por la ventana, miro la serenidad de los secuestradores, que continúan con sus cantos... Me tomaría otro té, pero cualquiera se lo pide ahora a la azafata. Me recuesto un poco... Respire hondo, señora. Los caminos son inescrutables.

Letra:

A fuego
y cielo
mato, estallo, vivo, sé
que muero
y quiero
que tus ojos me des,
enemigo, para ver
mi sufrimiento
sin volcarlo en tu
temer.

Yo humano, tú humano,
yo tu mano, hermano; sé,
que somos, dos cómos
del mismo suceder.
Peregrinos del sino;
hazte un camino,
enemigo, con
mi piel.

Seamos estrellas
para contemplar
nuestra historia
sin temblar,
sin importar
el final:
la aventura de lo humano,
nuestro regalo.

¿Sin prójimo eres tú
capaz de amar?
¿Sin un demonio tú
puedes odiar?
¿Eres capaz
de morir por la causa del otro?

Seamos águilas
para respirar
la felicidad
del terror
del alma.
Sin final;
la aventura de lo humano,
nuestro regalo.

Videoclip: Pincha aquí.
Un saludo a David (voz), mi primo, una gran persona, a la par que gran orador, de ideas claras y muy buenas desde mi punto de vista.